Apretar más a los contribuyentes, objetivo de la propuesta fiscal: Díaz Palacios

Por Jorge Santa Cruz.

Producción: Voces Críticas y Sin Compromisos.

Imagen ilustrativa: Imagen ilustrativa: Juliangvc (Pixabay).

La propuesta fiscal para el 2022 pretende incrementar las facultades de comprobación del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para apretar más a los contribuyentes y que aumente la recaudación, señala el maestro en impuestos, Ricardo Díaz Palacios.

Reconoce que no se crean nuevos impuestos; pero sí dos nuevos regímenes fiscales que buscan simplificar el pago de impuestos.

Uno, es el Régimen Simplificado de Confianza para las Personas Físicas, cuyo propósito es ampliar la base de contribuyentes.

El otro, es el Régimen Simplificado de Confianza para las Personas Morales, el cual persigue eliminar algunas obligaciones a las empresas con el fin de que puedan invertir más y contribuir al crecimiento de la economía.

El gobierno federal envió su propuesta de paquete fiscal a la Cámara de Diputados el pasado 8 de septiembre; este órgano legislativo aún no lo aprueba.

Preguntas clave que responde el maestro en impuestos Ricardo Díaz Palacios en la presente entrevista:

  1. ¿Convendría el RSC a las personas físicas?
  2. ¿Beneficiaría el RSC a las empresas?
  3. ¿Tendrán que pagar impuestos los jóvenes que reciben donaciones de sus padres?
  4. ¿Qué más atribuciones tendría el SAT para sancionar a quienes evadan el pago de impuestos?
Entrevista completa al Mtro. en impuestos, Ricardo Díaz Palacios

¿Qué tipo de sociedad elegir para mi negocio? (3/3)

Es importante tener las respuestas a las siguientes preguntas: ¿a qué se dedicará la sociedad?, ¿cuál será el objeto primordial de la sociedad, ¿será acaso la producción y elaboración de bienes?, o ¿se dedicará a brindar un servicio?

Por María Cristina Cicero Gómez (*)

Imagen Ilustrativa: Aymanejed/Pixabay

En la tercera y última entrega hablaremos del régimen fiscal al que pertenecen los tipos de sociedades. De manera general esa clasificación se presenta en el siguiente esquema.

Clasificación de los tipos de sociedades según su régimen fiscal

Elaboración propia con información de Escobosa, M. (2018)

Para constituir una persona moral, de lo que ya hemos hablado en las secciones anteriores, es necesario tener unos socios, elaborar un acta constitutiva, presentarse ante notario o hacer una suscripción pública y darse de alta en Hacienda.

Es importante tener las respuestas a las siguientes preguntas: ¿a qué se dedicará la sociedad?, ¿cuál será el objeto primordial de la sociedad, ¿será acaso la producción y elaboración de bienes?, o ¿se dedicará a brindar un servicio?

Como ya vimos, si el objeto principal de la empresa es la elaboración de un producto y su distribución, será una sociedad mercantil regida por la Ley General de Sociedades Mercantiles; y si su objeto fundamental es otorgar un servicio, será una sociedad civil y se regirá por el Código Civil de la entidad en donde se constituya la sociedad. (Cada estado de la República tiene su propio Código Civil).

Previo a constituir una sociedad, es necesario un plan de negocio, que merece un artículo aparte —es verdad—, pero que podemos describir brevemente en este apartado: el plan de negocio, en general consiste en saber cuál será el bien o servicio que quieres ofrecer, cuánto sería el capital necesario para echarlo andar, cuántos socios necesitas o si no necesitas socios y quieres comenzar de manera individual, y cuánto personal se necesitaría en un principio; lo más importante es la inversión inicial para comenzar el negocio y hacer frente a alguna adversidad si se presentara.

Si el negocio lo emprenderás de manera individual, no es necesario constituirse en persona moral, ya que tienes el capital necesario para abrir un negocio entonces es viable constituirse como persona física con actividad empresarial; pero si no tienes el capital suficiente y necesitas personas que aporten capital a tu empresa entonces deberías constituir una persona moral y aquí es dónde caemos en seleccionar los tipos de empresas de las que hemos hablado durante estas entregas. Las sociedades mercantiles, cuando queremos producir un bien y distribuirlo, o sociedades civiles cuando queremos prestar un servicio. Una asociación civil se constituye cuando únicamente se administrarán las cuotas de los socios y se brindará un servicio o se producirá un bien sin el ánimo de obtener utilidades o sin el afán de lucro.

¿Qué ventaja tiene un tipo de persona ante el pago de impuestos? Todo depende del tipo de actividad al que te quieras dedicar. Siendo persona física o siendo persona moral más o menos se paga la misma tasa de impuestos. En una persona física puedes dar de alta obligaciones tales como ingresos por sueldos y salarios, sueldos asimilados (cuando se prestan servicios a distintas empresas y no hay subordinación laboral a una sola empresa), honorarios, arrendamiento, actividad empresarial, dividendos (si es que eres accionista de una persona moral), intereses provenientes de actividades de inversión en el sistema financiero, entre otras; y también puedes darlas de baja si es que ya no recibes ingresos por esos conceptos. En caso de una persona física, lo más que se puede llegar a pagar es el 35% sobre los ingresos obtenidos, este porcentaje es determinado en una tabla especial descrita en el artículo 96 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).

Las personas morales pagan el 30% sobre las utilidades que generan, pero si pagan esas utilidades a sus socios hay un impuesto adicional del 10%, y si tienen trabajadores hay que pagar una “PTU” (participación de los trabajadores en las utilidades generadas); que aproximadamente es e del 10% sobre las utilidades generadas.

La LISR es una ley en la que se establecen las reglas para cumplir con las obligaciones tributarias tanto de personas físicas como de personas morales.

¿Cómo está estructurada la LISR? En el siguiente cuadro se encuentra un extracto del contenido de esta ley:

Esbozo del contenido de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR)

Título I:Disposiciones generales.
Título II:De las personas morales.
Título III:De las personas morales con fines no lucrativos.
Título IV:De las personas físicas.
Título V:De los residentes en el extranjero con ingresos provenientes de fuente de riqueza ubicada en territorio nacional.
Título VIDe los regímenes fiscales preferentes y de las empresas multinacionales
Elaboración propia a partir de la LISR

Tanto en la LISR como en su Reglamento se encuentran los lineamientos para poder cumplir con las obligaciones tributarias para cada tipo de sociedad que se quiera constituir.

Es aquí donde ponemos fin a estas entregas que espero hayan sido de utilidad para darte una idea y poder emprender el negocio que tanto anhelas.

A modo de conclusión podríamos decir que existen tres tipos de sociedades: aquellas sociedades que persiguen un fin preponderantemente económico y que constituyen una especulación comercial; aquellas sociedades que persiguen un fin preponderantemente económico y que no constituyen una especulación comercial; y aquellas que no persiguen un fin económico y que tampoco constituyen una especulación comercial.

Estos tipos de sociedades podríamos definirlos como sociedades mercantiles, sociedades civiles y asociaciones civiles. En el caso de las sociedades mercantiles, tienen a su vez más variedades de sociedades; esas variedades dependen, en esencia, de los tipos de responsabilidades que tienen los socios ante esa sociedad (responsabilidad limitada, ilimitada, subsidiaria y solidaria).

Para constituir la sociedad elegida debemos elaborar un acta a la que se llama acta constitutiva o contrato social y llevarla ante un fedatario o notario público para que la inscriba en el Registro Público de Propiedad y Comercio (mercantiles) o en el Registro de Sociedades Civiles.

El acta debe tener por lo menos los siguientes datos: los datos de las personas físicas o morales que constituirán la sociedad; el objeto de la sociedad; su razón o denominación social; su duración; el importe del capital social, fijo o variable; domicilio de la sociedad; administración; nombramiento de los administradores; vigilancia; distribución de utilidades; importe de los fondos de reserva; casos en los que la sociedad haya de disolverse y procedimiento de disolución y liquidación de la sociedad en caso necesario.

Cada una de las sociedades mencionadas en este artículo cae en alguna de las obligaciones establecidas en la Ley del Impuesto Sobre la Renta de los mencionados en esta misma entrega, siendo persona física con actividad empresarial (cuando quieras emprender tu negocio con fondos propios), persona moral (cuando necesites de algunos socios para poder obtener tu capital), o persona moral sin afán de lucro (cuando tu objetivo y el de tus socios sea el beneficio de los demás sin obtener utilidad).

Bibliografía:

Ley General de Sociedades Mercantiles (2018) Cámara de Diputados http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/144_140618.pdf última consulta 09 de septiembre de 2020.

Ley del Impuesto Sobre la Renta (2019) Cámara de Diputados http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LISR_091219.pdf consultado el 09 de septiembre de 2020.

Escobosa M. (2018) Colegio de Contadores Públicos de México “Cómo abrir una empresa. Diferencias entre persona física y moral” https://www.youtube.com/watch?v=CKXb2GF8dQw consultado 09/09/2020.

(*) Dra. María Cristina Cicero Gómez

Licenciada en Contabilidad Pública y Maestra en Administración de Empresas egresada del TEC de Monterrey; Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por el Ministerio de Educación y Cultura de España y Doctora en Administración de Empresas y Organización Industrial por la Universidad de Cantabria. Pertenece al equipo de docentes de la Universidad Anáhuac México Norte en la Facultad de Economía y Negocios.

¿Por qué pagamos impuestos en México?

Para 2020, se prevé en dicho documento que el gobierno ingresará a sus arcas la cantidad total de 6,107,732,400,000 (seis billones ciento siete mil setecientos treinta y dos millones cuatrocientos mil pesos 00/100 M.N.)

Por Ricardo Díaz Palacios (*)

y Arturo Martínez Lam (*)

Imagen ilustrativa: Stevepb/Pixabay

A raíz del nacimiento del estado mexicano a la vida jurídica a principios del siglo XIX, derivado del movimiento de independencia, tuvo la necesidad de hacerse llegar de recursos para poder cumplir con sus obligaciones y mandamientos constitucionales a fin de cubrir las necesidades de educación, salud, seguridad, etc., de la población mexicana.

Es necesario que el Estado mexicano tenga la suficiente liquidez y solvencia para cumplir con dichas obligaciones. Es por eso que se deben crear mecanismos legales para poder cumplir con dichas expectativas y necesidades del pueblo mexicano.

Es importante mencionar que el enfoque del presente es analizar los ingresos gubernamentales federales y, por lo tanto, no contemplamos como parte del mismo los impuestos o recaudación local que corresponde a los estados y municipios. Dichos conceptos de impuestos y derechos son, entre otros: impuesto predial, derechos por servicios de agua, impuesto sobre adquisición de inmuebles, impuesto sobre nóminas, etc.

El artículo 31 fracción IV de la Constitución establece como OBLIGACIÓN de los mexicanos el CONTRIBUIR para el gasto público de la Federación, Estados y municipios en que residan las personas, es decir, nos impone la obligación de pagar al erario público una serie de impuestos que se generan de diversas formas, las cuales más adelante se comentarán.

La Ley de Ingresos de la Federación cada año establece los recursos estimados que obtendrá el gobierno para hacer frente a las necesidades de gasto y de inversión.

Para 2020, se prevé en dicho documento que el gobierno ingresará a sus arcas la cantidad total de 6,107,732,400,000 (seis billones ciento siete mil setecientos treinta y dos millones cuatrocientos mil pesos 00/100 M.N.).

Por concepto de impuestos se prevé que ingrese el 57.4%, es decir, la cantidad de 3,505,822,400,000 (tres billones quinientos cinco mil ochocientos veintidós millones cuatrocientos mil pesos 00/100 M.N.) de la siguiente manera:


Concepto
Impuesto sobre la renta
Impuesto al valor agregado
Impuesto especial sobre producción y servicios
Impuesto sobre automóviles nuevos
Impuestos al comercio exterior
Accesorios de impuestos
Otros impuestos
Ajustes
Total
Importe en millones de pesos
1,852,852.3
1,007,546.0
515,733.5
10,776.3
70,984.6
41,210.2
6,850.3
-130.8
3,505,822.4

Como podemos ver, gran parte de la recaudación por parte del Servicio de Administración Tributaria se da por los conceptos de los Impuestos sobre la Renta y al Valor Agregado, los cuales rebasan el 80% del total de los impuestos.

Ahora bien, ¿porque pagamos impuestos? Es importante mencionar que los impuestos se generan por las siguientes causas:

El Impuesto sobre la renta (ISR) se genera por la obtención de ingresos tales como salarios, honorarios, intereses, por actividades empresariales, dividendos, etc. Al recibir un ingreso se dan los supuestos para el pago de ISR y en algunos casos se permite la resta de deducciones para obtener una utilidad que normalmente se da por todo lo que suceda en un año de calendario.

El Impuesto al valor agregado (IVA) se paga por el consumo de bienes o servicios, en cuyos precios va incluido el impuesto respectivo.

El Impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS), al igual que el IVA, se paga por el consumo de bienes o servicios.

El impuesto sobre automóviles nuevos (ISAN) se paga por la adquisición de autos nuevos.

El impuesto al comercio exterior (ICE) se paga en la importación de ciertos bienes y/o servicios. Cabe hacer mención que en México no se paga Impuesto a la exportación.

Es importante mencionar que todos los mexicanos estamos obligados al pago de impuestos, pero debemos de ubicarnos en los supuestos jurídicos a que se hace referencia en el articulo 6 del Código Fiscal de la Federación, los cuales compartiremos próximamente.

(*) Ricardo Díaz Palacios

Contador Público Egresado de la Escuela Superior de Comercio y Administración del Instituto Politécnico Nacional. Maestro en Impuestos por el Instituto de Especialización para Ejecutivos, A.C.
Ha escrito artículos en Revistas especializadas PAF y Bitácora fiscal. Expositor de diversos temas fiscales empresariales. Colaboró en la firma Orozco Felgueres.
Colaboro como Asesor fiscal en la firma Intelegis.
Coautor de libro de costo de lo vendido para efectos fiscales.
Actualmente se desempeña como asesor fiscal independiente y colabora como asociado de la organización As asesores en soluciones.

(*) Arturo Martínez Lam

Licenciado en Contabilidad y Derecho egresado de la Universidad Humanitas. Cuenta con 10 años de experiencia en el ramo fiscal. Ha colaborado en firmas internacionales destacando la firma Mazars Outsourcing, donde fue el encargado del proyecto más grande de la firma en ese periodo. Así mismo cuenta con experiencia en empresas transnacionales, en las cuales ha colaborado con los Estudios de Precios de Transferencia Internacional y Nacional.
Actualmente se desempeña como asesor fiscal independiente y colabora como asociado de la organización As asesores en soluciones.