En México los niños son súper niños ante el SARS-CoV-2

“El derecho a la vida y la salud es universal, no sabe de raza, credo o edad”

Por Marlene Martínez Leal (*)

Imagen ilustrativa: visuals3Dde (Pixabay)

Hablar de niñ@ de acuerdo con la Convención sobre los Derechos del Niñ@ y según la mayoría de las normas jurídicas internacionales, es toda persona menor de 18 años (amnistiacatalunya, 2021).

A nivel global, se estima una población total de siete mil 794 millones de personas, de acuerdo a la perspectiva de población elaborada por la Organización de las Naciones Unidas en 2019; cifra de la cual, mil 983 millones (25.45%) son niños o niñas; es decir, personas de 0 a 14 años de edad (Queretanizate, 2021).

En México, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2018, se contabilizaron 38.3 millones de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años, de los cuales 11.4 millones tiene cinco años o menos; 13.2 millones se encuentran en edad escolar, de 6 a 11 años, y 13.7 millones son adolescentes de 12 a 17 años (INEGI, 2021).

Fuente: INEGI

Con los datos anteriores y la calendarización para la vacuna contra el SARS-CoV-2, la población de los más de 38 millones de niñ@s en México no están o estarán inmunizados, considerando que el Documento rector de la Política Nacional de Vacunación contra el Virus SARS-CoV-2, para la prevención de la COVID-19 en México dice en su apartado de Audiencias: hay “Grupos de población aún no contemplados en la vacunación … 5.1. Personas en estado de embarazo y 5.2. Personas menores de edad” (Gobierno de México, 2021).

Hasta este 12 de julio de este año, 50817979 dosis de las diferentes vacunas han sido aplicadas en nuestro país, alcanzando ya a la población de 30 años o más; teniendo un 16.5% de población con esquema de vacunación completa (unidosis o con dos dosis) (EL CEO, 2021).

Uno de los sectores que se replegó a sus hogares por seguridad, fueron los centros educativos, que significo el proteger también a los menores de edad de cualquier riesgo en su salud. En este momento, el magisterio (privado y público) así como todos los relacionados a esta área han sido inoculados, para ofrecer u retorno seguro a las aulas.

Sin embargo, la población objetivo aun es vulnerable al virus. Los niños no son super personas, también sufren de los estragos de la pandemia, y merecen la misma atención que el resto de la población, tal como se enuncia en varios ordenamientos tanto nacionales como internacionales (Declaración de los Derechos del Niño en 1959 o la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes de nuestro país).

La sintomatología en los menores es muy parecida a la de los adultos. De acuerdo con Kids Health, “algunos niños están presentando síntomas causados por la inflamación en todo el cuerpo, a veces varias semanas después de haberse infectado con el virus. Esto se denomina síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C)” (Kids Health , 2021). Entre los síntomas del síndrome MIS-C se encuentran:

Tabla 1. Síntomas de Covid-19 y MIS-C

Niñ@sAdultos
– fiebre
– dolor abdominal
– vómitos o diarrea
– erupción en la piel
– dolor de cuello
– ojos rojos
– sentirse muy cansados
– labios rojos o agrietados
– manos o pies hinchados
– ganglios linfático inflamados
– fiebre
– tos seca
– cansancio
– molestias y dolores
– dolor de garganta
– diarrea
– conjuntivitis
– dolor de cabeza
– pérdida del sentido del olfato o del gusto
– erupciones cutáneas o pérdida de color en los dedos
de las manos o de los pies
– dificultad para respirar o sensación de falta de aire
– dolor o presión en el pecho
– dificultad para hablar o moverse
Elaboración propia con base en OMS (2021) y Kids Health (2021)

La mayoría de los niños con síndrome inflamatorio multisistémico mejoran después de recibir cuidados especiales en un hospital, a veces en la UCI (unidad de cuidados intensivos); de forma muy similar a la de un adulto.

Es cierto que la tasa de mortalidad es menor en niños que en adultos. De acuerdo con el Boletín estadístico sobre el exceso de mortalidad por todas las causas durante la emergencia por COVID-19 del 14 de febrero al 6 de marzo de 2021, “en las personas menores de 20 años no se ha registrado un exceso de mortalidad, y contrario a ello, se ha registrado una disminución en el número de defunciones esperadas del -23.3%” (Coronavirus, 2021).

En este verano, las autoridades educativas han pronunciado un regreso a las aulas el próximo 30 de agosto, regreso que está condicionado a la evolución de la pandemia. Sin duda, todos sean niñ@s, jóvenes o adultos, todos requieren de atención y el mismo valor, ninguno es más que otro, más allá de conceptualizaciones legales.

Ya hay países como nuestro vecino del norte (Estados Unidos) que mediante Centro Nacional de Vacunación y Enfermedades Respiratorias (NCIRD), en su División de Enfermedades Virales, ha comunicado que ya están vacunando a niños de 12 años y más: “All children who are 12 years and older should get a COVID-19 vaccine” (cdc.gov, 2021); el biológico que se les está administrando es Pfizer-BioNTech.

Esperemos que esta práctica sea replicada en nuestro territorio, a fin de minimizar los riesgos para esta población, y que se mantengan los niveles bajos de mortandad.

La disponibilidad y prueba en menores es un factor que puede retardar la inoculación a las niñas, niños y adolescentess; en tanto esto sucede, la conciencia social de los riesgos de prevenir, deben seguir vigentes para proteger a quienes están desprotegidos por la inoculación.

Referencias

amnistiacatalunya. (12 de jun de 2021). amnistiacatalunya. Obtenido de http://www.amnistiacatalunya.org/edu/es/menores/dh-inf-defin.html

cdc.gov. (2021). cdc.gov. Obtenido de https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/downloads/vaccines/toolkits/COVID-19-Vaccine-for-Preteens_Teens-508.pdf

Coronavirus. (20 de 04 de 2021). coronavirus.gob.mx. Obtenido de https://coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2021/04/Boleti%CC%81n_XII_Exceso_Mortalidad_SE9_MX_20Abr2021.pdf

EL CEO. (12 de 07 de 2021). EL CEO. Obtenido de https://elceo.com/internacional/cuantas-personas-se-han-vacunado-contra-covid-19-en-mexico-y-el-mundo-asi-va-el-proceso/

Gobierno de México. (11 de 01 de 2021). Gobierno de México. Obtenido de https://coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2021/01/PolVx_COVID_-11Ene2021.pdf

INEGI. (30 de 05 de 2021). INEGI. Obtenido de https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2019/nino2019_Nal.pdf

Kids Health . (12 de 07 de 2021). Kids Health . Obtenido de https://kidshealth.org/es/parents/coronavirus-child-is-sick-esp.html

OMS. (10 de 07 de 2021). OMS. Obtenido de https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses#:~:text=sintomas

Queretanizate. (30 de 04 de 2021). queretanizate. Obtenido de https://queretanizate.com/cuantos-ninos-hay-en-el-mundo/#:~:text=A%20nivel%20mundial%20se%20estima,a%2014%20a%C3%B1os%20de%20edad

(*) Marlene Martínez Leal

Especialista en política y gestión social

La educación que duele

Sentir este México duele, porque las políticas educativas de emergencia intentan sacar adelante a sólo un grupo de niñas y niños que afortunadamente son privilegiados (lo que signifique esto en cada hogar), pero que se le olvida que en las ciudades hay niños haciendo sus tareas sentados en la banqueta de una calle, tratando de captar alguna red abierta de internet porque en un celular familiar o en casa no hay acceso a este beneficio

Por Fabiola Pérez Rodríguez (*)

Imagen ilustrativa: Canva

La mayoría de las niñas, niños y adolescentes mexicanos “regresaron” hace un par de días a clases. Es mi intención ser irónica y hacer hincapié en la palabra “regresaron” por que hasta ahora ha sido todo menos un regreso. ¿A qué regresaron? ¿A las aulas? No. ¿A un sistema educativo preparado para enfrentar la educación a distancia? De ninguna manera. ¿A una educación de calidad? tampoco. ¿A una educación inclusiva y sin discriminación a la que todes puedan acceder? Mucho menos.


Sin duda, el sistema educativo mexicano se encuentra colapsado, pero también se enfrenta a distintos tipos de México. Esta realidad no es fácil de enfrentar ya que por muchas décadas se ha perpetuado acentuando privilegios y fortaleciéndose en las desigualdades sociales que subsumen los derechos de muchas personas en una fuerte discriminación estructural, interseccional y de oportunidades para sobresalir. México es muchos Méxicos.


Tenemos un México lleno de privilegios, donde hay internet, televisión, escuelas privadas más preparadas (en el mejor de los casos). Ese México no duele tanto, es un México que incluso está dividido, entre los que no sufren ninguna carencia y que jamás la sufrirán, y otra parte en el que no la sufren tanto a base de mucho esfuerzo laboral pero que al final también es privilegiado. Esos hijos e hijas de un México más privilegiado, de alguna u otra manera están más preparados (o se ajustan a ello) para poder enfrentar una educación a distancia (con los inconvenientes que ello implica).


Tener un celular, una Tablet o computadora e internet hoy en día para este grupo de personas parece ser una necesidad básica, y ¿cómo no? Si el mundo nos demanda conexión, nos demanda educación y trabajo a distancia. Nadie estaba preparado para lo que sucedió, esta pandemia nos arrasó a todos, a unos más que otros, pero cualquier evento fortuito siempre lastima más cuando la carencia duele en los pies, en el estómago y en las manos. Y sobre ese México y su educación hay que poner atención.


Nuestras niñas, niños y jóvenes, “regresaron” a una propuesta educativa que intenta subsanar la distancia que en este momento no nos es permitida, pero que olvida que hay un sector de la población (y no precisamente pequeño) que no cuenta con internet, televisión, computadoras o tablets, porque no hay luz, internet ni señal de televisión en sus casas. A esta propuesta educativa (de quien venga) se les olvidó el México rural, pero también el México urbano que cuenta quizás con un celular pero que no puede pagar el internet del mismo por que el uso de los datos está limitado a los 100 pesos que puede ponerle un padre o una madre a la semana.


Sentir este México duele, porque las políticas educativas de emergencia intentan sacar adelante a sólo un grupo de niñas y niños que afortunadamente son privilegiados (lo que signifique esto en cada hogar), pero que se le olvida que en las ciudades hay niños haciendo sus tareas sentados en la banqueta de una calle, tratando de captar alguna red abierta de internet porque en un celular familiar o en casa no hay acceso a este beneficio. Y ante ello nos preguntamos, ¿el internet público es un derecho? En países más desarrollados lo es o al menos es una discusión que se comienza a dar, pero ¿cómo garantizar un derecho tan avanzado (y necesario) cuando aún tenemos un gran sector de la población que no tiene un suelo firme, agua, luz, educación y 3 comidas en su mesa todos los días? Y al parecer este México se les olvidó a las autoridades educativas… otra vez. ¿Cómo recibirán en estos momentos educación preescolar, primaria y secundaria, ni hablar de la Preparatoria y la Universidad, pues pocas oportunidades hay, pero cómo hacerlo aún así sin televisión, sin internet y sin poder asistir a las pocas (y lejanas) aulas de las escuelas rurales? Ese es el gran reto al que el México profundo se está enfrentando en estos momentos y que les pone nuevamente en desigualdad. La educación que hoy no reciban pesará a la larga, por que entre menos acceso y aprovechamiento de la educación se tenga, menores oportunidades de salir adelante (de manera legal) se encontrarán en la vida.


México se está enfrentando a una de las peores pesadillas, una economía en crisis, un sistema de salud en emergencia y francamente a punto de quiebre, pero más allá de ello, está dejando de lado a millones de niñas, niños y adolescentes sin educación oportuna, colocándolos en una grave situación de desigualdad y cortándoles de tajo las pocas oportunidades de un mejor futuro. Esta es la educación que duele, la que se da a cuentagotas o peor aún, la que no se da.

(*) Fabiola Pérez Rodríguez

Abogada por la Universidad Iberoamericana y, en Innovación y Liderazgo en Gobierno por la Universidad de Georgetown, especialista en derechos humanos y gestión pública. Ha colaborado en diversas instituciones del sector público, como SEGOB, SEDESOL, INEA y CONAPRED; así como en organismos internacionales como la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Miembro de la Red ILG de Georgetown y asesora de organizaciones civiles en materia de desarrollo social y humano.
Contacto: fabiola.perezrod@gmail.com