Estados Unidos incorpora al Istmo de Tehuantepec a su seguridad comercial

Entrevista al Dr. José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la UNAM. Parte 1

Por Redacción

Imagen ilustrativa: Gobierno de México

Las inversiones estadounidenses en el sur de México y, de manera concreta en el Istmo de Tehuantepec, tienen dos propósitos fundamentales: asegurar sus cadenas de suministro (abaratando costos, de manera adicional, al hacer innecesaria la navegación hasta el Canal de Panamá) y poner un freno a la presencia china en la región, explicó el Dr. José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM. Así lo dijo:

«El 9 de julio [de 2020], el candidato Biden hace alusión a que (para impulsar el crecimiento de Estados Unidos) se va a desarrollar un plan estratégico de seguridad —y así lo señala: de seguridad— en torno a las cadenas de suministro. ¿Para qué? Para que el mercado interior de Estados Unidos ya no dependa principalmente de China.

«Este mismo tema lo aborda el 10 de diciembre, ya como el candidato electo —ya se había dado la calificación del Colegio Electoral de Estados Unidos. Al día siguiente de que tomó posesión, el 21 de enero, lo vuelve a recalcar. En marzo se presenta en Estados Unidos —el presidente Biden lo presenta en Estados Unidos— el Plan Nacional de Infraestructura con un impacto a 2035.

«Dentro de este Plan se dice ‘Vamos a incorporar las cadenas de suministro que van a proveer a la industria, al mercado interior de Estados Unidos, en la agenda de seguridad de Estados Unidos’.

«Entonces, ¿qué es lo que hace Estados Unidos con esta inversión en materia de cooperación que anuncia la vicepresidenta Harris? Incorporar —precisamente— a la cadena de suministro de Estados Unidos, el Istmo de Tehuantepec.

«Subrayo: no hay que perder de vista cómo el tren transístmico va a conectar con la ruta ferroviaria al sur de Estados Unidos, alimentando, pues, toda esta zona. Por lo tanto, las empresas estadounidenses van a tener reducción de costos porque a raíz de que ya no tienen —válgase la expresión de manera figurada— que bajar hasta el Canal de Panamá, sino que puede haber esta conexión vía Salina Cruz y de ahí proveer, mínimamente, a la zona este de la Unión Americana».

Explicó, también, que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, conectará las refinerías de Salina Cruz y Coatzacoalcos con las nueve grandes líneas de distribución de hidrocarburos de Estados Unidos que llegan, incluso al sur de Canadá.

Luego de recordar que el presidente Benito Juárez había autorizado a Estados Unidos tener presencia en el Istmo de Tehuantepec «para dar certidumbre a su gobierno», dijo que López Obrador se abrió a las inversiones estadounidenses en la región dado que los empresarios mexicanos rechazaron hacerlas.

En su análisis, el investigador consideró un tercer factor: las repercusiones positivas que tengan las inversiones estadounidenses en el sur de México para la reducción de los precios de las gasolinas en Guatemala, El Salvador y Honduras, lo que contribuirá a que estas tres naciones centroamericanas se recuperen, aunque sea de manera parcial, de los daños causados por los fenómenos naturales que las han afectado en los últimos 20 años.