Alimentando Monstruos

La reciente crisis por Covid-19 es una dura crítica de parte de la naturaleza hacia nuestro estilo de vida y nuestra cotidianidad.

Debemos tomar medidas mas duras para resolver el impacto ambiental para evitar casos como «La nueva normalidad»

Por redacción

Imagen ilustrativa: Markus Spiske en Pexels.com

 “Los emisarios que tocan a tu puerta, tú mismo los llamaste y no lo sabes” AlMutamar Ibn al Farsi (1118-1196)

Los esfuerzos por visibilizar el impacto de la actividad humana sobre el ambiente y la necesidad creciente por mantener los recursos naturales, han sido entendidas durante mucho tiempo como llamados de atención y sugerencias de consumo y desarrollo de proyectos, entrando en la legislación a modo de principios precautorios y elementos de SoftLaw, en muchos casos estas herramientas legales poseen un valor inferior al de los intereses de la clase económica y política dominante, cuando en realidad las advertencias ambientales son de carácter urgente y muestran una realidad incómoda sobre la crisis ambiental con impactos directos en la  economía y la salud de la población mundial.

A juzgar por el sistema económico imperante y las iniciativas políticas que gozan de prioridad en pleno 2021, parece que aún no se entiende la urgencia de la crisis ambiental que se avecina, pero el mundo ya no es como en 2005 cuando se firmaba el protocolo de Kioto para comprometerse a cuidar el ambiente, la urgencia nos ha alcanzado y no podemos ser blandos al reconocer que estamos en tolerancia 0 ante el cambio climático y la pérdida de ecosistemas y biodiversidad.

Recientemente vivimos una pandemia global a causa de la zoonosis de un virus de tipo SARS, una clara evidencia de que factores como la comercialización de especies exóticas, la fragmentación de hábitats, así como la presencia humana en territorio silvestre y el cambio climático, provocan que la población entre en contacto con especies que contienen elementos patógenos con probabilidad de presentar mutaciones que les brindan la capacidad de infectar humanos, y esto queridos lectores no es novedad, se habían observado antes otras infecciones zoonóticas, como la del virus del VIH, la gripe aviar y gripe porcina, entre otras.


zoonosis se entiende como la enfermedad infecciosa que se transmite desde cualquier otra especie animal a la especie humana

Foto de Markus Spiske en Pexels.com

Resulta imposible separar la crisis sanitaria actual de la crisis ambiental por el hecho de que nuestra estructura social basada en la explotación de la naturaleza es el origen de la zoonosis de los virus. Todos estos años de desidia y blando actuar en pro del medio ambiente nos han cobrado factura, de tal forma que la reciente crisis por Covid-19 es una dura crítica de parte de la naturaleza hacia nuestro estilo de vida y nuestra cotidianidad, un llamado para modificar nuestra manera de hacer y deshacer las cosas.

Las preguntas que surgen en nuestro mundo de la inmediatez y antropocentrismo son las siguientes: ¿Seguiremos haciéndonos los sorprendidos ante las emergencias climáticas cada vez más comunes, ante las crisis por zoonosis, malos hábitos de salud pública y ante la escases de recursos vitales como el agua? ¿Cuántos de nuestros líderes se han dado cuenta de la realidad que nos aguarda y que nosotros mismos hemos construido?

Si en verdad queremos darle tiempo a la naturaleza para amortiguar los daños ambientales causados en el último siglo, necesitamos soluciones a nivel sistémico, desde empresas dispuestas a modificar sus modelos de extracción de recursos, producción y generación de residuos, hasta modificación en los patrones de consumo de la sociedad, recordemos que los tiempos de recuperación de los recursos naturales son prolongados y que las dinámicas son las que deben respetarse, no las cifras de producción y los índices de desarrollo económico.

La solución requiere acción conjunta de los profesionales de las ciencias naturales y la conservación, junto a los líderes aparentemente cegados por sus intereses, pues tarde que temprano esos intereses se verán mermados por las catástrofes ambientales que se presentan, debemos hacer un esfuerzo por no olvidar la crisis en cuanto comencemos a sentir de nuevo la ansiada “normalidad”, corremos el riesgo de conservar el adormecimiento de la conciencia y seguir alimentando un monstruo cuyo tamaño subestimamos, porque solo hemos visto su sombra.

Realizador: Vanessa Abigail Romero Yahuitl para Scripta manent (http://www.scriptamanent.com.mx)