Subsidio diferenciado aseguraría pago justo por el servicio del agua

  • El mantenimiento de los ecosistemas, la regulación climática y la conservación de la biodiversidad, aspectos clave para recargar los acuíferos: Alonso Aguilar Ibarra, académico del IIEc
  • En la CDMX más de 40 por ciento del suministro del vital líquido se pierde por fugas en la red hidráulica y en el hogar

Por Coordinación General de Comunicación Social de la UNAM

Multimedia: UNAM

(La UNAM publicó originalmente este material el 19 de marzo de 2021)

Alonso Aguilar Ibarra, académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, indicó que de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente el consumo diario promedio de agua en un hogar es de 150 litros por persona, aproximadamente. Esto tiene un costo de cinco a 15 pesos, que incluye el precio de extracción, potabilización y distribución por domicilio; además, está subsidiado en alto porcentaje.

El problema de la subvención, resaltó, es que se aplica igual para todos; es decir, el líquido llega a la población de bajos y altos ingresos al mismo precio, todos son beneficiados por igual. Hay poblaciones que carecen de agua, pero la deben pagar, además de comprar, en ocasiones, pipas de agua.

El especialista resaltó que el bienestar de la población se ve afectado al carecer del recurso. En contraste están aquellas personas de altos ingresos con casas grandes, con jardines, para quienes el agua es prácticamente gratuita por su bajo costo.

Alonso Aguilar Ibarra
Cortesía: uNAM

Ante ello, Aguilar Ibarra sugirió establecer un subsidio diferenciado; es decir, que las personas de bajos ingresos y poco consumo paguen menos, y las de mayores ingresos tengan tarifas altas por su elevado uso; “esto sería lo más justo, desde el punto de vista social, y lo más eficiente desde la perspectiva económica”.

Además, el “subsidio diferenciado permitiría asegurar el derecho al agua de las personas de menores ingresos para que gocen de una vida digna”.

Al respecto, el universitario puso como ejemplo las ciudades de Tijuana y Ensenada, en Baja California, donde la población tiene menos subsidio y debe pagar más. Es un sistema de menor intervención del gobierno y, por tanto, los usuarios se ven obligados a pagar más y a cuidar el vital líquido.

El especialista en Economía Pesquera destacó que en la Ciudad de México más de 40 por ciento del suministro de agua potable se pierde por fugas en la red hidráulica; también una parte importante se dispendia por fugas en los hogares, lo cual con frecuencia pasa inadvertido; ese líquido se va directo al drenaje.

Desde el punto de vista de la economía ambiental, el experto señaló la importancia del agua como insumo para la producción y el consumo de la sociedad, pero también como receptor de emisiones contaminantes que provienen de actividades agrícolas, ganaderas y del propio uso urbano.

De acuerdo con cada país, la industria agropecuaria junto con la ganadería intensiva, son los sectores con mayor demanda de agua para su funcionamiento. En México estas actividades requieren de 70 por ciento del líquido que se extrae.

En ese sentido, dijo, que contar con agua suficiente para producir alimentos y vestido es importante porque se preservan empleos y la seguridad alimentaria, “eso también tiene efectos económicos porque tiene que ver con el bienestar de la población”.

Voz: Alonso Aguilar Ibarra
Cortesía: UNAM

Para Aguilar Ibarra la iniciativa de cosecha de agua de lluvia implementada en la Ciudad de México debería generalizarse en el país, porque con esta medida se disminuiría el consumo de agua potable en una cantidad importante de hogares y contribuiría a que otros cuenten con el líquido.

Sin embargo, acotó, lo importante es tener más áreas verdes porque son el mejor instrumento para recargar los acuíferos a través del agua de lluvia; con ello habría mayor recurso disponible para extraer de los acuíferos, contar con agua a futuro y evitar traer mayor cantidad del vital líquido del Sistema Cutzamala y de otros lugares.

Se trata de un reordenamiento urbano, restaurar algunas áreas o utilizar tecnologías como las empleadas en la UNAM donde los estacionamientos de algunos edificios tienen una especie de adoquines que permiten la refiltración del agua al acuífero.

El académico del IIEc aseveró que el mantenimiento de los ecosistemas, junto con la regulación climática y la conservación de la biodiversidad, son aspectos clave para la recarga de acuíferos. “Es necesario frenar la expansión urbana, eso es de vida o muerte en el futuro”.

¿Qué dijo Blanca Jiménez Cisneros del problema del agua tres semanas antes de renunciar a CONAGUA?

  • El agua, tema global que requiere soluciones locales
  • El nivel de estrés hídrico es variable por regiones, afirmó Blanca Jiménez Cisneros, ex titular de la CONAGUA
  • Sus declaraciones se dieron el 18 de marzo pasado, en el marco del ciclo de conferencias “Mujeres líderes por un futuro sustentable” organizado por la UNAM
  • Tres semanas después, el presidente López Obrador la propuso como embajadora de México en Francia

Por Redacción de Scripta Manent
Multimedia: Coordinación General de Comunicación Social de la UNAM

Documento original: Boletín 242 de la CGCS de la UNAM

Tres semanas antes de que se diera a conocer su renuncia a la dirección general de la Comisión Nacional del Agua, la doctora Blanca Jiménez Cisneros hizo un balance de la crisis hídrica global.

El 18 de marzo pasado, recordó que, en 2016, la crisis del agua ocupó el primer lugar de los riesgos más importantes para la humanidad poyectados para la próxima década con un 39.8 por ciento; cuatro años después; cuatro años después -expuso en esa ocasión- la pandemia de COVID-19 evidenció la importancia del acceso al agua para el bienestar de la sociedad.

Dra. Blanca Jiménez Cisneros
Cortesía: UNAM

Indispensable para la vida desde lo individual hasta lo colectivo, compleja y transversal en su manejo, el agua es un elemento central que ha sido considerada en el punto seis de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a fin de garantizarla limpia y saneamiento para todos, precisó en aquella ocasión.

El boletín 242 de la Coordinación General de Comunicación Social de la UNAM dio más detalles acerca de las declaraciones de la hoy ex directora general de la CONAGUA y futura embajadora de México en Francia. Leamos:

Sin embargo, su manejo adecuado enfrenta problemas en los diferentes países; asegurarla para la población en general es un reto constante en el que México trabaja como nación heterogénea, donde el recurso y la sociedad tienen problemáticas distintas por regiones, argumentó Jiménez Cisneros.

La funcionaria e investigadora del Instituto de Ingeniería (II) de la UNAM participó en el pasado 18 de marzo en el ciclo de conferencias “Mujeres líderes por un futuro sustentable”, organizado por la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoUS), el cual fue presentado por Alberto Ken Oyama Nakagawa, secretario de Desarrollo Institucional, y Alexandra Aguilar Bellamy, titular de la CoUS.

Con indicadores de México para los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de la Agenda 2030, Jiménez Cisneros señaló que 64 por ciento de la población nacional tiene suministro de agua potable, mientras que 87 por ciento utiliza servicios de saneamiento; es decir, está conectado a una red pública o fosa séptica y cuenta con sanitario exclusivo para su vivienda.

Además, 49 por ciento de aguas residuales se trata de manera adecuada y 53 por ciento de los cuerpos de agua tienen buena calidad del líquido.

El nivel de estrés hídrico es variable por regiones. A nivel nacional es de 47 por ciento; es alto en el norte, medio en el centro y bajo en el sur, de manera general.

El 39 por ciento de la superficie está sujeta a arreglos transfronterizos, especialmente con Estados Unidos, aunque faltan acuerdos con Guatemala, reconoció.

“Si bien el tema del agua es muy global y todo mundo opina, las soluciones de los problemas son locales. Es algo que hay que entender porque no podemos generalizar y tener puntos de vista generales”, subrayó.

Atención a la COVID-19

Al referirse a algunas acciones que ha implementado el organismo a su cargo para atender la emergencia sanitaria, informó que la CONAGUA participó en el monitoreo de 594 hospitales, vigilando el almacenamiento y desinfección de agua, con mejoras en 85 por ciento de ellos; se brindó apoyó a 759 hospitales fijos y ambulatorios con pronóstico climático y se instalaron más de mil estaciones para lavado de manos en espacios públicos y hospitales COVID-19.

La funcionaria estimó que 19 millones de personas de 30 entidades del país fueron beneficiadas con subsidios emergentes para desinfección del agua; dos millones en situación vulnerable de 28 estados fueron atendidas por las brigadas de Protección a la Infraestructura y Atención a Emergencias.1

Cortesía: UNAM

Referencia

  1. UNAM. “El agua, tema global que requiere soluciones locales”. Coordinación General de Comunicación Social. (Boletín 242, publicado el 18 de marzo de 2021). Recuperado de https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2021_235.html