El caso de Cuauhtémoc Blanco no es aislado; el presidente López Obrador ha puesto el ejemplo

Por Jorge Santa Cruz

Ciudad de México

Imagen ilustrativa: Especial

La presunta cercanía del gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, con cabecillas de la delincuencia organizada evidencia que nuestro país está cada vez más cerca de convertirse en un narco-Estado, considera el abogado penalista Víctor Manuel Ornelas Carsolio.

El también maestro en justicia federal por el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE) descarta que el de Blanco sea un caso aislado:

El presidente de la República es quien ha puesto, tristemente, el ejemplo. No debemos olvidar el encuentro que tuvo el presidente con la mamá del Chapo Guzmán en el que, prácticamente, fue un evento de Estado. Fue fotografiada, difundida la fotografía en diversos medios. Desde luego fue un encuentro perfectamente organizado.

El presidente de la República sale en cadena nacional a agradecer a la delincuencia organizada por portarse bien.

Ornelas, profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM, asegura que estos sucesos no son accidentales: «Son eventos perfectamente planeados en los que se da cuenta de la relación del gobierno federal y de algunos gobiernos estatales con la delincuencia organizada».

Alerta también en el sentido de que esta política pone en riesgo a la nación:

«Yo no tengo claro, si [lo hacen] en aras de tratar de controlar estos eventos de la delincuenciaorganizada, de tratar de tener un mayor control. Lo que me queda claro es que es una técnica, una estrategia totalmente equivocada, que ya demostró su fracaso en otros países y que, tristemente, nos está llevando a un narco gobierno, en el que cada vez más la delincuencia ocupa mayores posiciones, digamos, de poder. De poder político y de poder gubernamental».

Apunta que el jefe del Ejecutivo federal se equivoca cuando pretende realizar acuerdos con una parte de la delincuencia organizada debido a que no lo puede hacer con todos. Esto, desde su punto de vista, propicia el disgusto de otros grupos, situación que propicia eventos como los que se han suscitado durante el presente gobierno.

Me parece que es un camino delicado que se tiene que corregir a la voz de ya; porque si no, vamos a tener eventos como los que tristemente se vivieron en algunos países de Sudamérica, particularmente en Colombia, que es el ejemplo más claro de qué es lo que sucede cuando se permite que la delincuencia organizada ocupe posiciones de gobierno.

Ornelas Carsolio reconoce que la infiltración del narcotráfico viene de tiempo atrás, incluso desde antes de que Andrés Manuel López Obrador asumiera la Presidencia de la República. «Me parece que va avanzando cada vez más esta relación nociva, perversa, que evidentemente no puede terminar bien, y que hará particular daño a la sociedad mexicana. Es algo que se tiene que corregir», recalca.

Para frenar ese proceso, considera necesario que el Poder Legislativo atienda el tema del consumo de diversos narcóticos, como el de la marihuana. Sin embargo, lo más importante para él «es generar una estrategia de inteligencia que permita combatir adecuadamente a la delincuencia organizada» en vez de unir fuerzas con ella.

Entrevista completa al Mtro. Víctor Manuel Ornelas Carsolio