Por Jorge Santa Cruz.

Realización: Voces Críticas y Sin Compromisos.

Imagen ilustrativa: Especial.

México se vería muy afectado si el Senado de los Estados Unidos aprueba, el próximo mes de enero, el subsidio de hasta 12 mil 500 dólares a los ciudadanos de su país que compren autos movidos por energía eléctrica, advierte el doctor José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercia, Economía y Negocios de la UNAM.

El subsidio a los consumidores estadounidenses forma parte de la política de nacionalismo ambiental del actual gobierno demócrata que encabeza el presidente Joe Biden.

El mandatario estadounidense pretende, además, que los consumidores de su país adquieran preferentemente lo hecho y producido en su país.

Los socios regionales de Estados Unidos, es decir, México y Canadá, ha protestado de manera formal ante el Departamento de Comercio.

De pasar la iniciativa de Biden —explica el doctor Martínez Cortés— se trasladaría parte de la producción automotriz de México a Estados Unidos, lo cual provocaría desempleo e impactaría negativamente en el Producto Interno Bruto de nuestro país.

Además -agrega-, las tres armadoras estadounidenses establecidas en suelo mexicano (Ford, Chrysler y General Motors) entrarían en una etapa de transformación, lo que afectaría de manera indirecta a la industria automotriz que opera en nuestro país, ya que el propósito de Biden es favorecer la transición de los autos de combustión interna a los autos eléctricos.

Explica que el otro frente que tiene México en materia automotriz es el de las reglas de origen. El anterior Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) establecía que los automóviles tuvieran un 62.5 por ciento de componentes regionales. El nuevo Tratado México-Estados Unidos-Canadá elevó esa cifra al 75 por ciento. Sin embargo, el 47 por ciento de ese 75 por ciento debe ser de origen estadounidense, lo cual resulta desventajoso para México.

Biden -apunta-, espera que aumente la producción automotriz en Estados Unidos para que aumente la generación de empleos. Luego, con el otorgamiento del subsidio, que aumentan las compras de automóviles producidos en territorio estadounidense.

El plan del mandatario estadounidense tiene previsto iniciar en 2025 y concluir en 2050.

Entrevista completa al doctor José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la Universidad Nacional Autónoma de México.